A mis queridos seguidores: Este blog ha superado las 50.000 visitas, gracias a la generosidad de todos ustedes. ¡Gracias desde lo más íntimo de mi corazón! Por favor, acepten este Premio como un humilde homenaje. Será un honor para mi que lo retiren. Un abrazo grande a todos.
Escuchen el poema en la voz de María Estela Muñoz (Yaraby)
Lejana niñez… te necesito tanto… Quisiera verte llegar en un recuerdo; en el amor fraternal de mis hermanos, o en la presencia de mis padres muertos. Te ceñiría a mí, toda la vida, y en la eterna caja de alegrías viejas, sepultaría para siempre la congoja, de haber perdido tantas cosas buenas. Lejana niñez… te necesito tanto… Esta vida, es una vela que encendida, agiganta llamaradas sin descanso, hasta quedar en cenizas convertida…, por eso niñez… te necesito tanto… Porque jamás cobijaste los temores, desaparece en ti, el llanto con la risa, y la risa crece más después del llanto. Lejana niñez… te necesito tanto…, para tener nuevamente aquellos padres, para tener cerca mío, a mis hermanos, y el arrullo de su amor que es lo más grande. Lejana niñez… si un día regresaras… en las burbujas de un brindis navideño, en el eco de un trino en las mañanas, o en la presencia de todos los que quiero. Lejana niñez… se me ha hecho tarde… tal vez a mi adulta realidad no vuelvas; sin embargo, en el recuerdo de mis padres intentas en mi sueño abrir la puerta. El otoño se filtró por mis entrañas…, estoy muy lejos de todos los que quiero, y ocupada en mi presente y en mañana, lejana niñez… ya no te espero.
Felicidades querida Luny y que en este día comiencen a realizarse tus más caros sueños. Desde mi corazón con todo cariño y sinceridad.
Los invito a escuchar el poema
Todos aman a la luna con sus vigilias nocturnas adoran sus cuatro fases, sus cuartos y luna llena; sin embargo, nadie sabe cuál es mi mágica luna, la más alegre y sencilla, la más dulce y la más buena.
Luna del Castillo Blanco, la luna más noble y bella, que un día asomó de pronto por senderos de la vida; mi amistad le hizo la fiesta, con alegrías y penas y me brindó para siempre su preciosa compañía.
Luna de noche y de día, la luna que no se esconde, la que me extiende la mano cada vez que la preciso. Siempre me escucha serena y lo que es justo responde; Luna del Castillo Blanco es su nombre y apellido.
Yo la decreté mi amiga, mi amiga dulce y sincera, yo la convertí en mi hermana, en mi hermana de la vida, con ella no temo a nada, su bondad me hace más buena, con ella me siento fuerte y sin ella estoy perdida.
No hay luna más linda y noble que tú, Lunyta querida, mi amiga y mi consejera, manantial de paz y risas, la hermana que yo añoraba, la que me brindó la vida la que sabe como nadie de amistad en lejanía.
Ilargi Jaureguizuría, Luna del Castillo Blanco aquí estaré siempre, amiga, extendida en un abrazo, más allá de la distancia, siempre con el gesto franco, con el cariño de siempre, más allá de los ocasos.
Ay luna, lunita luna, Luna del Castillo Blanco la que acompaña de día, la que ilumina de noche, la de diadema de flores, la de zarcillos plateados…, no olvides cuánto te quiero, en tu día de cumpleaños.
NOTA IMPORTANTE PARA TODOS LOS LECTORES Y SEGUIDORES DE NUESTROS BLOGS Queridos amigos, desde hace unos días estamos notando anomalías en el servidor de GOEAR, pareceser que si se accede por Internet Explorer se abren todos los poemas cargados a la vez, pero al acceder con Mozilla Firefox, esto no sucede.
Por favor si les sucede esto, le rogamos nos lo comuniquen, estamos intentado solucionar este problema, pero GOEAR lo ha configurado así en sus últimos cambios, además de meternos publicidad al principio de los poemas.
Como administradora de estos blogs, me preocupa que la calidad no sea buena, de seguir así tendremos que recurrir a otro servidor, lo que implica cambiar todos los poemas del blog. Si alguno de Uds tiene una solución mejor, le estaremos muy agradecidos si nos lo comunican.
Aprovechamos para agradecerles una vez más, todos sus comentarios y visitas a nuestros blogs.
Reciban un abrazo con todo nuestro cariño de siempre.
Amo el sonido del viento cuando atraviesa la espiral de las mañanas, y amo tu voz cuando me llamas para conjugar mi nombre con palabras. Amo el sol cuando despunta el alba y se recuesta horizontal sobre la playa, y amo la luz de tus ojos en las noches y en los momentos que me miras, cuando callas. Amo el fresco verdor de los sembrados que se emborrachan de luna por las noches, y amo tu sonrisa que ha quedado en las letras quejumbrosas de mi nombre. Amo el canto entusiasmado de los pájaros cuando anuncian que comienza un nuevo día, y amo todo tu ser donde me abrazo cuando quiero prolongar mis alegrías. Amo la inmensidad del cielo azul en primavera cuando las flores perfuman los jardines, y te amo más que a nadie en esta tierra cuando en tus brazos, los deseos me desvisten. Amo el mar cuando me ayudas a mirarlo y presentimos que somos tan pequeños, y amo tu corazón cuando agitado me permite comprender que nos queremos.
Amo el sonido del viento cuando atraviesa la espiral de las mañanas, y amo tu voz cuando me llamas para conjugar mi nombre con palabras. Amo el sol cuando despunta el alba y se recuesta horizontal sobre la playa, y amo la luz de tus ojos en las noches y en los momentos que me miras, cuando callas. Amo el fresco verdor de los sembrados que se emborrachan de luna por las noches, y amo tu sonrisa que ha quedado en las letras quejumbrosas de mi nombre. Amo el canto entusiasmado de los pájaros cuando anuncian que comienza un nuevo día, y amo todo tu ser donde me abrazo cuando quiero prolongar mis alegrías. Amo la inmensidad del cielo azul en primavera cuando las flores perfuman los jardines, y te amo más que a nadie en esta tierra cuando en tus brazos, los deseos me desvisten. Amo el mar cuando me ayudas a mirarlo y presentimos que somos tan pequeños, y amo tu corazón cuando agitado me permite comprender que nos queremos.
Escuchar el poema en la voz de Mª Estela Muñoz (yaraby)
Si amar es morir, quiero morir amando con este amor que a veces te hace daño, pero que nunca se quebró y te sigo dando con una antigüedad de muchos años.
Como siempre te levantas más temprano, te dejo mi mensaje eternizado: No busques el amor entre mis manos… lo hallarás dentro tuyo…, ¡te lo he dado!
Amarte, siempre ha sido la constante que ejercí en cada minuto de mi vida, con fallas, arrebatos y pecados…, pero conserva el calor del primer día.
Al hallar el poema, busca los besos que en la vigilia feliz en que lo escribo, los dibujo solemnes como un rezo y con toda la ternura conque vivo.
Si descubres en él, cuánto te amo, verás que los años no han pasado; y encontrarás mi juventud como el verano, después de cada invierno derrotado.